Mi primera Feria de Productos de León · 9 al 12 de octubre de 2026 · A Punto de Nieve

Mi primera Feria de Productos de León · 9 al 12 de octubre de 2026 · A Punto de Nieve

Hay experiencias que llegan a nuestra vida para recordarnos por qué hacemos lo que hacemos. Mi primera participación en la Feria de Productos de León, celebrada del 9 al 12 de octubre de 2026, ha sido una de esas experiencias que guardaré siempre con muchísimo cariño. Han sido cuatro días intensos, emocionantes, agotadores y, sobre todo, profundamente gratificantes.

Preparar producto suficiente para cuatro días de feria supuso un reto enorme. Detrás de cada caja de Fontañinas y Mimosas había muchas horas de trabajo, de esfuerzo, de organización, de dudas. Todo lo elaboro artesanalmente, y asumir un acontecimiento de esta magnitud, por primera vez, ha sido un desafío que me ha hecho crecer.

Preparar nuestro stand fue también una experiencia muy especial. No quería que fuera solo un lugar donde mostrar mis productos; quería que tuviera alma, que hablara de lo que hay detrás de A Punto de Nieve. Tuve la suerte de contar con la ayuda de mis amigos Rosana y Lino, y había algo en aquel espacio que lo hacía todavía más especial.

Las estanterías sobre las que expusimos nuestras pastas las hizo Daniel Laiz, el padre de Rosana, que ya no está con nosotros. Había algo profundamente hermoso en esa coincidencia. Él trabajó la madera con la dedicación con la que yo elaboro mis pastas. Dos oficios distintos, la misma esencia.

Sin haberlo planeado, su trabajo y el mío se encontraron en aquel pequeño rincón de la feria. Sus estanterías sostenían ahora el fruto de mi trabajo. Y, de alguna manera, dos historias artesanas separadas por el tiempo se unían para dar vida a una nueva. Me emocionaba pensar que aquello que alguien crea con sus manos puede trascendernos, permanecer y seguir formando parte de la vida de otros. Aquellas estanterías no fueron solamente parte de la decoración. Fueron un pequeño homenaje a lo que permanece, a lo que se transmite y a quienes, incluso después de marcharse, siguen dejando su huella.

Durante la feria, uno de los momentos más emocionantes fue ver a la gente probar nuestras pastas. Muchas personas me decían que les recordaban a su infancia, a sus abuelos, a sus padres, a las cocinas de antes y a los dulces que se hacían en casa. Y escuchar eso fue un regalo enorme, porque precisamente eso es lo que quiero conseguir: que lo tradicional no sea solo un recuerdo, sino algo que siga vivo.

La feria también me regaló algo que no esperaba vivir con tanta intensidad: encontrarme con personas que siguen y apoyan mi proyecto desde la distancia, pero que no pueden acercarse hasta La Pola de Gordón. Recibir su cariño, sus palabras y sus ánimos me dio una fuerza inmensa. También me siento profundamente agradecida por la magnífica acogida de nuestras pastas y por la oportunidad de participar en esta feria por primera vez.

Y, como broche a estos cuatro días, nuestras Fontañinas recibieron el Premio Sabor.

Un reconocimiento que me llenó de orgullo y felicidad, y que siento sobre todo como un impulso para seguir fiel a mi manera de trabajar: con dedicación, respeto por las materias primas y amor por el patrimonio dulce de nuestra tierra.

Regreso de esta primera Feria de Productos de León con el corazón lleno. Me llevo el afecto de tantas personas, la alegría de ver cómo nuestras pastas despiertan recuerdos y la satisfacción de haber dado lo mejor de mí. Seguiré trabajando desde mi pequeña pastelería de montaña, defendiendo nuestros sabores y nuestras raíces.

Os dejo el vídeo de la entrega de premios con la que se clausuró la feria.


Gracias por hacer posible que lo tradicional siga teniendo futuro.

María del Pilar Madrigal Pérez

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